Monitoreo Remoto de Calidad de Agua

Laguna del Condado

Río Piedras

Caño Martín Peña

Laguna La Torrecilla

Monitoreo remoto continuo de la calidad del agua del Estuario

Estuario coordina un esfuerzo conjunto para monitorear de forma remota y continua la calidad del agua del Estuario de la Bahía de San Juan. Este sistema ayuda a comprender cómo funcionan, se comportan y responden los cuerpos de agua estuarinos, y a evaluar la efectividad de las acciones de manejo implementadas. Además, permite identificar problemas de contaminación que puedan afectar a las personas que entran en contacto con el agua, a las comunidades vecinas y a los organismos acuáticos. La información recopilada es clave para diseñar soluciones dirigidas a mitigar o eliminar los problemas detectados y tomar decisiones basadas en evidencia científica.

La integración de datos de distintas entidades y agencias gubernamentales, como parte de este esfuerzo colaborativo, proporciona una visión más amplia y clara del estado de salud del ecosistema estuarino. Esta información se comparte en una plataforma común entre las instituciones participantes, facilitando el análisis periódico y la comunicación continua sobre la condición del sistema.

Necesidad y alcance del monitoreo remoto continuo

El monitoreo de la calidad del agua es fundamental para comprender los procesos del ecosistema estuarino y detectar cambios que podrían afectar su salud y la de las comunidades vecinas. Además de identificar amenazas, este monitoreo permite evaluar la efectividad de las acciones de manejo implementadas y proporciona información esencial para diseñar e integrar estrategias de mitigación y protección.

Limitaciones del muestreo tradicional y valor del monitoreo remoto continuo 

Tradicionalmente, la recolección de datos de calidad del agua se realiza mediante visitas de campo bajo condiciones favorables: de día, sin lluvia y con poco oleaje. Por razones de seguridad, no es posible medir durante lluvias intensas o tormentas. Gracias a un sistema de monitoreo remoto que recolecta datos de manera continua —de día y de noche, incluso en condiciones adversas— se puede obtener información que, de otro modo, sería inaccesible.

Los cambios en la calidad del agua provocados por accidentes, contaminantes o eventos meteorológicos extremos ocurren rápidamente y de forma impredecible. Los sistemas de monitoreo remoto continuo documentan estos cambios en tiempo real, lo que facilita la comprensión de los procesos del ecosistema, la detección de eventos súbitos de deterioro en la calidad del agua y la respuesta oportuna para protegerlo.

Detalles de la herramienta

El sistema utiliza boyas de monitoreo (DB 600 Xylem) equipadas con sensores multiparamétricos (YSI EXO 2s Sonde) que miden indicadores de la calidad del agua, como oxígeno disuelto, turbidez, pH, temperatura y concentración de microalgas, entre otros. Los datos se transmiten mediante tecnología similar a la de los teléfonos celulares, y el sistema opera con energía solar. De esta manera, se puede acceder a la información las 24 horas del día, los siete días de la semana, a través de una aplicación digital (Hydrosphere), disponible en teléfonos móviles, tabletas o computadoras. El sistema genera registros cada 15 minutos, lo que permite evaluar de manera precisa el estado de salud del cuerpo de agua.

Herramientas predictivas y modelos de análisis

Los datos recopilados alimentan modelos predictivos que permiten anticipar eventos como proliferaciones de microalgas, capaces de producir toxinas perjudiciales para la calidad del agua y la vida acuática. La precisión y utilidad de estos modelos dependen directamente de la calidad, continuidad y resolución de los datos recolectados por los sistemas de monitoreo remoto continuo.

Colaboración e integración de datos

Gracias a la integración de información de distintas entidades y agencias gubernamentales, este esfuerzo colaborativo permite mantener una visión completa del ecosistema estuarino. Los datos compartidos en una plataforma común facilitan análisis periódicos, comunicación continua y decisiones basadas en evidencia científica, fortaleciendo la capacidad de respuesta frente a cambios y eventos extremos.

Ubicación de los sistemas de observación

El sistema de monitoreo remoto continuo contará con cinco boyas equipadas con sensores, instaladas en puntos estratégicos del Estuario de la Bahía de San Juan (ver Tabla 1).

Tabla 1. Cuerpos de agua y ubicación geográfica de los sistemas de monitoreo remoto continuo.

Cuerpo de agua

Latitud

Longitud

Reserva Natural Estuarina Laguna del Condado

18.458241

-66.080153

Río Piedras

18.424270

-66.080916

Caño Martín Peña

18.432777

-66.060833

Laguna San José

18.424166

-66.023611

Laguna La Torrecilla

18.444104

-65.981107

 

La selección de las ubicaciones se basó en los siguientes criterios:

  • Representatividad: que el punto represente adecuadamente el cuerpo de agua, preferiblemente cercano al centro físico del sistema.
  • Batimetría: profundidad suficiente para evitar que los sensores entren en contacto con los sedimentos del fondo.
  • Seguridad: visibilidad de los sistemas desde la orilla para reducir riesgos de vandalismo o pérdida.
  • Accesibilidad: facilidad de acceso para realizar mantenimiento y calibración periódica.

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