Programa del Estuario de la Bahía de San Juan,

  • Activo el Centro del Estuario

    jueves 2 de marzo de 2017

    El Centro del Estuario fue escenario de múltiples actividades de educación y participación ciudadana durante el mes de febrero.

    El pasado día 6, una veintena de ciudadanos participó del Encuentro de Líderes del Estuario, donde la directora ejecutiva del Programa del Estuario, Brenda Torres Barrero, presentó un nuevo mapa del ecosistema que muestra las zonas de vulnerabilidad dentro de un contexto social, económico y ambiental. Esta herramienta facilitará el desarrollo estratégico de las iniciativas del Programa.

    El grupo conformó el Comité Asesor Ciudadano (CAC) del Programa del Estuario, organismo ideado por el Programa Nacional de Estuarios para integrar a los ciudadanos a las acciones de restauración y enriquecer el plan de trabajo del Programa del Estuario con el conocimiento y experiencias que aporta la ciudadanía. El estuario de la bahía de San Juan es el único tropical dentro del Programa Nacional de Estuarios de Estados Unidos, creado por la Ley de Agua Limpia federal. El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario.

    La mayoría de los participantes, en respuestas a un cuestionario, destacaron la labor del Programa en la protección ambiental, particularmente de la calidad de las aguas estuarinas. Lo describieron como “importante y necesario para educarnos y aprender sobre la importancia de los sistemas estuarinos” y como un “programa necesario y vital para educar y concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de nuestros recursos naturales y su protección”.

    Contacto con el estuario

    El Centro del Estuario también recibió a seis participantes del Programa de Discapacidad Intelectual del Centro Transicional de Servicios, adscrito al Departamento de Salud en Bayamón.

    El grupo recibió una charla introductoria sobre el estuario y luego recorrieron partes del ecosistema en la zona del Viejo San Juan. Una de las actividades que más les cautivó fue la observación de aves. Con libros y binoculares en mano, los participantes mostraron entusiasmo cuando lograban identificar en los libros alguna especie de ave avistada en su recorrido.

    También llegaron hasta la comunidad La Perla, donde conocieron sobre microplásticos y los desperdicios que contaminan el mar.

    Estas actividades se sumaron a dos adiestramientos a grupos de voluntarios, uno dirigido a formar portavoces del Programa del Estuario y otro para nuevos participantes del monitoreo mensual de aguas. 

  • Aprenden para cuidar las dunas

    jueves 2 de marzo de 2017

    Todos los estudiantes de la escuela elemental en Piñones, Emiliano Figueroa, participaron este jueves de talleres interactivos sobre la importancia de las dunas y la siembra de "yerba de sal" (Spartina patens).

    Desde pre-kinder a sexto grado, los estudiantes se movieron como granitos de arenas impulsados por fuertes vientos marinos, como parte de las actividades participativas diseñadas para este taller por el gerente de educación del Programa del Estuario, Javier Cardona.

    También con arena, pega y crayones, los estudiantes crearon dibujos originales para ilustrar como la Spartina ayuda al desarrollo y estabilización de dunas.  Como parte de los ejercicios dirigidos a vincularlos con su entorno natural, exploraron la textura, forma y color de la arena de la costa de Piñones.

    Como anécdota, una empleada del comedor escolar, al ver las imágenes creadas por los estudiantes comentó que, cuando ella era niña, la larga costa de Piñones estaba protegida por grandes dunas. 

    Próximamente la comunidad escolar de la Emiliano Figueroa participará de un proyecto del Programa del Estuario para el desarrollo y restauración de dunas a través de la propagación y siembra de la planta nativa Spartina patens.

  • Ciudadanos censan aves para identificar cambios ambientales

    sábado 14 de enero de 2017

    Elimelec Quintana Díaz, de 13 años de edad, madrugó este sábado para conocer algunas de las especies de aves endémicas y migratorias que habitan en la Reserva Estuarina de la Laguna de Condado y ayudar como voluntario del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan a identificar indicadores de cambios ambientales en uno de los ecosistemas de más riqueza en la región.

    El joven estudiante de la escuela Juan B. Miranda, de Guaynabo, fue junto a su madre, Eileen Díaz, parte de una treintena de ciudadanos que participó del Censo de Aves Navideño Gamaliel Pagán Hernández, que también tuvo lugar en el Bosque Estatal de Piñones y en el lago Las Curías en Cupey.

    “El Censo anual nos provee información valiosa para el desarrollo de proyectos para la conservación y restauración de ecosistemas de alto valor para las aves y otras especies que habitan en el Estuario de la Bahía de San Juan”, indicó la directora ejecutiva del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, Brenda Torres Barreto. “Los datos continuos que producen estas observaciones nos permiten además utilizar los patrones poblacionales de las aves como bio-indicadores de cambios ambientales y nos ayudan a medir el éxito de los proyectos de restauración que realiza el Programa del Estuario”, añadió. 

    Debido a que las aves son organismos susceptibles a cambios en las condiciones de los ecosistemas, su presencia en el Estuario sirve de indicador de la calidad de los humedales costeros, explicó Torres Barreto. Por medio de estos censos se han identificado hábitats importantes para especies vulnerables, entre ellos la Ciénaga Cucharillas, el Caño Martín Peña y el Bosque Estatal de Piñones.

    Casi el 50% de las especies de aves de Puerto Rico se encuentran en los ecosistemas relacionados al Estuario de la Bahía de San Juan, revelan los datos de esta iniciativa que el Programa del Estuario comenzó a realizar a mediados de la década de 1990.

    Durante el censo de este sábado, la participación de voluntarios permitió identificar una veintena de especies en cada uno de los tres puntos de observación. Los zumbadores y las reinitas fueron las predominantes en Condado, mientras que en Las Curías predominaron las reinitas, el mozambique y el ruiseñor. En Piñones, los protagonistas fueron de la familia de playeros.

    Las observaciones de este año arrojaron datos similares a los años previos, indicó Laura Fidalgo, investigadora de flora y fauna del Programa del Estuario y coordinadora de la actividad. Destacó, no obstante, que esta vez hubo menos abundancia de aves y menos especies migratorias, lo que puede deberse a las condiciones húmedas y al clima lluvioso que ha prevalecido estos últimos dos meses.

    “El Censo Navideño es abierto al público con el propósito de obtener apoyo por parte de los ciudadanos a la vez que los educamos sobre su entorno natural y los hacemos parte del proceso de restauración de estos ecosistemas urbanos”, dijo Torres Barreto.

    Para Elimelec, la experiencia “fue espectacular. He aprendido mucho… (sobre) las aves migratorias y las aves endémicas”.

    La actividad continuará el sábado 21 de enero en la Fundación Luis Muñoz Marín, en Trujillo Alto. Las personas interesadas en obtener detalles sobre la próxima actividad, pueden llamar al (787) 725-8165.

    El Censo de Aves Navideño del Programa del Estuario lleva desde este año el nombre del abogado y defensor de las causas ambientales y sociales, Gamaliel Pagán Hernández, como tributo póstumo al trabajo que realizó por la protección de los recursos naturales y la justicia e inclusión social, explicó Torres Barreto.

    El estuario de la bahía de San Juan es el único tropical dentro del Programa Nacional de Estuarios de Estados Unidos, creado por la Ley de Agua Limpia federal. El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro (501c3) que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario.

    Mira aquí la reseña que El Nuevo Día hizo de la actividad: http://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/ambientalistasrealizancensoalasavesenelestuariodesanjuan-2281097/

  • Ciudadanos identifican 50 especies de aves en el Estuario

     

    31 de enero de 2017

    Lograron censar 50 especies, que sirven como indicadores  de cambios ambientales y las condiciones del valioso ecosistema estuarino. Durante un total de 14 horas, 37 voluntarios distribuidos en siete localidades identificaron 11 especies migratorias y 5 endémicas como parte del Censo de Aves Gamaliel Pagán Hernández convocado por el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan.

    El censo se llevó a cabo en la Laguna de Condado, el Parque Luis Muñoz Rivera, el Aljibe Las Curías en Cupey, el Bosque de Piñones en Loíza, la Laguna Blasina, el Parque Julia de Burgos en Carolina, y la Fundación Luis Muñoz Marín. Las cinco especies más observadas fueron la golondrina de cueva, paloma doméstica, tórtola aliblanca, mozambique y reinita común.

    La directora ejecutiva del Programa del Estuario, Brenda Torres Barreto, se expresó complacida con la gran acogida que tuvo el evento entre los voluntarios. “Mostraron mucho interés en participar de más actividades como esta y se identificó una gran diversidad de aves dentro del Estuario”, dijo.  

    “El Censo anual nos provee información valiosa para el desarrollo de proyectos para la conservación y restauración de ecosistemas de alto valor para las aves y otras especies que habitan en el Estuario de la Bahía de San Juan”, explicó la gerente ambiental. 

    Debido a que las aves son organismos susceptibles a cambios en las condiciones de los ecosistemas, su presencia en el Estuario sirve de indicador de la calidad de los humedales costeros. Por medio de estos censos se han identificado hábitats importantes para especies vulnerables, entre ellos la Ciénaga Las Cucharillas, el Caño Martín Peña y el Bosque Estatal de Piñones. 

    Casi el 50% de las especies de aves de Puerto Rico se encuentran en los ecosistemas relacionados al Estuario de la Bahía de San Juan, revelan los datos de esta iniciativa que el Programa del Estuario comenzó a realizar a mediados de la década de 1990.

    El Censo de Aves Navideño del Programa del Estuario lleva desde este año el nombre del abogado y defensor de las causas ambientales y sociales, Gamaliel Pagán Hernández, como tributo póstumo al trabajo que realizó por la protección de los recursos naturales y la justicia e inclusión social, explicó Torres Barreto.

    Mira los vídeos en Estuario TV, en la portada de estuario.org.

  • Contamos con nuevos líderes estuarinos apoderados

    viernes 13 de enero de 2017

    Ocho estudiantes de Tasis Dorado son ahora nuevos líderes estuarinos tras completar cuatro días de aprendizaje sobre liderazgo y sobre las iniciativas de restauración que realiza el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan.

    “La perspectiva de los jóvenes y sus intereses es vital para el manejo apropiado de proyectos de restauración ante la amenaza del cambio climático. Los estudiantes de intermedia y superior de hoy, serán los próximos administradores de proyectos ambientales en momentos en los cuales se proyecta una pérdida de litoral costero de gran escala para Puerto Rico”, explicó la directora ejecutiva del Programa del Estuario, Brenda Torres Barreto, sobre propósito del piloto Apoderamiento al Líder Estuarino que arrancó con el grupo de Tasis.

    Los estudiantes iniciaron la jornada de cuatro días el martes, 10 de enero con la presentación de los objetivos de la iniciativa y una visita a la comunidad La Perla, donde conocieron a líderes del vecindario y sus proyectos de sustentabilidad comunitaria.  Además, el equipo del Programa del Estuario habló sobre la geomorfología de la playa y la costa como un hábitat para especies de aves.  Luego, en el Centro de Estuario, conocieron el trasfondo histórico del Programa y los recursos del estuario, así como el plan de manejo para su restauración. También conocieron sobre los principios del manejo de proyectos ambientales.

    Al día siguiente, el grupo se hizo cargo del monitoreo semanal de calidad de aguas en las cinco estaciones de la Laguna de Condado, hicieron el análisis de las muestras en el laboratorio que revelaron que el cuerpo de agua no cumplió con los estándares de calidad de agua.  En la tarde, los jóvenes conocieron sobre iniciativas para evitar contaminación de aguas por los desperdicios que arrojan los ciudadanos a las calles.  Esta información les proveyó las bases para evaluar las calles del Viejo San Juan y recoger uno de los desperdicios más comunes en estas, las colillas de cigarrillos.  En total los estudiantes recogieron 573 colillas en unos 700 metros de distancia.

    El jueves se trasladaron a la Playa Aviones, en Piñones, donde el Programa del Estuario lleva a cabo el proyecto de restauración de dunas y siembra de espartina, como medidas de mitigación a la erosión costera, producto del cambio climático.  Allí sembraron y realizaron el perfil de playas para el mes de enero, actividad mensual que permite recopilar datos para identificar cambios en la costa y en las corrientes. En la tarde, los jóvenes conocieron sobre el rescate de espacios baldíos y la importancia de la acción civil desde la comunidad.  El proyecto que visitaron fue Casa Taft, en Santurce, una iniciativa de urbanismo y desarrollo comunitario.

    “Para el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan fue un placer haber incorporado a los estudiantes de la escuela Tasis Dorado en una de nuestras semanas de intensa interacción con líderes comunitarios y proyectos de campo hacia la restauración del sistema del Estuario de la Bahía de San Juan”, indicó Torres Barreto.  

    El adiestramiento cerró el viernes, 13 de enero, con una presentación de los estudiantes sobre su experiencia de aprendizaje y su interés de unirse a las iniciativas del Programa. Como primer paso, decidieron tomar control sobre la estabilidad de dos de las iniciativas, perfil de playas y programa de monitoreo, a través de una actividad de levantamiento de fondos para la compra de materiales.

    El estuario de la bahía de San Juan es el único tropical dentro del Programa Nacional de Estuarios de Estados Unidos, creado por la Ley de Agua Limpia federal. El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro (501c3) que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario.

    Mira la reseña que hizo El Nuevo Día Educador: http://www.elnuevodia.com/noticias/ende/nota/nuevoslideres%C2%A0esturinos-2284423/

  • El Programa del Estuario llega al Corredor del Yaguazo

    lunes 30 de enero de 2017

    Con el objetivo de evaluar la condición de la Ciénaga Las Cucharillas del sistema del Estuario de la Bahía de San Juan a través de la gran labor del Corredor del Yaguazo, la directora ejecutiva del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, Brenda Torres Barreto, organizó un recorrido con el líder comunitario Pedro Carrión, gestor y director del Corredor del Yaguazo en Cataño el pasado 26 de enero de 2017.

    Torres Barreto estuvo acompañada del director científico del Programa, Dr. Jorge Bauzá; la gerente de Participación Ciudadana, Gladys Rivera; el gerente de Educación, Javier Cardona y el coordinador del proyecto de Monitoreo de Calidad de Agua, Harold Manrique.

    “Estas visitas nos permiten identificar áreas de colaboración entre entidades que trabajan para el bienestar de los ciudadanos desde distintas plataformas de acción civil, en este caso la comunitaria y ambiental. Unir esfuerzos de manera creativa y envolver a los ciudadanos es fundamental para la misión del Programa del Estuario”, expresó Torres Barreto. 

    El líder comunitario narró al equipo del Programa del Estuario los diversos retos que ha confrontado la comunidad de Juana Matos desde la década de 1970, cuando el gobierno contempló la construcción de un parque industrial en la ciénaga Las Cucharillas, recurso natural que fue rescatado por los vecinos. El plan gubernamental de entonces incluía la expropiación de los vecinos para reubicarlos en residenciales cercanos.

    Tras unas inundaciones en la zona, la comunidad se dedicó a dispersar semillas de mangle negro y blanco para restaurar el humedal. Luego, tuvieron también que rescatar el área que fue tomada como vertedero clandestino por residentes y elementos externos.

    El Corredor del Yaguazo tiene como objetivo desarrollar proyectos educativos y de investigación que ayuden a las personas a entender el funcionamiento de los sistemas naturales, su diversidad y cómo el hombre interactúa con los mismos, con el fin de lograr un cambio de actitudes que promueva la conservación de nuestros recursos naturales.

    Entre los primeros acuerdos alcanzados durante la visita, el Programa del Estuario proveerá equipo para el monitoreo de aguas en la ciénaga, mientras el Corredor del Yaguazo facilitará el acceso del equipo del Programa a la Laguna Secreta para sus investigaciones.

    Mira el video en Estuario TV, en la portada de estuario.org.

  • Estudiantes internacionales recorren la cuenca hidrográfica del Estuario

    lunes 20 de marzo de 2011

    Estudiantes internacionales tuvieron acceso a los diversos cuerpos de agua que componen la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan.

    A través de este recorrido educativo realizado el pasado viernes 17 de marzo, el grupo tuvo la oportunidad de conocer de primera mano la restauración de la quebrada Chiclana en Caimito, así como la remoción del invasivo helecho acuático "Salvinia molesta" en el Aljibe Las Curías, en Cupey.


    Luego los estudiantes se trasladaron al taponado caño Martín Peña, en La Península de Cantera.

    "El recorrido se extendió hasta llegar a la zona de Piñones. Ahí los y las estudiantes conocieron sobre los mangles nativos y lagunas salobres, además de nuestros proyectos de restauración de dunas costeras", expresó Javier Cardona, gerente de educación y quien lideró el nutrido grupo de estudiantes provenientes de Sur África, India, República Dominicana, Malasia, Indonesia, Perú y Estados Unidos.


    "El disfrute de la gastronomía afro puertorriqueña cerró con broche de oro todo un día de aprendizaje internacional a favor del medioambiente y la calidad de las aguas del diverso Estuario de la Bahía de San Juan", añadió Cardona acerca del recorrido que también contó con la asistencia de residentes locales.

    El encuentro internacional surgió gracias a una colaboración entre la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto de Bayamón; Northampton Community College, de Pensilvania y el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan.

  • Líderes ciudadanos listos para el Día de Monitoreo de Calidad de Agua

    miércoles 15 de marzo de 2017

    Líderes y voluntarios del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan fueron capacitados y recibieron los materiales de estudio necesarios como preámbulo al Día de Monitoreo de Calidad de Agua, evento que permite a la ciudadanía conocer el estado de las aguas de playas, lagos, ríos y quebradas alrededor de toda la isla.

    "Este tipo de esfuerzo se hace posible únicamente a través del apoyo de entidades de gobierno, municipio y sobre todo gracias a la labor de ustedes los líderes de nuestros voluntarios", expresó la directora ejecutiva del Programa del Estuario, Brenda Torres Barreto, durante el taller en el que participó una veintena de líderes.

    "El Día de Monitoreo de Calidad de Agua va más allá del área metropolitana. Vamos a tener sobre 150 puntos de estudio en ríos, quebradas, lagos, lagunas, manantiales y playas alrededor de toda la isla, para evaluar los niveles de pH, oxígeno disuelto y turbidez que contienen nuestros cuerpos de agua", añadió Torres Barreto.

    Precisamente, fue Harold Manrique, coordinador de monitoreo con voluntarios del Programa del Estuario, quien orientó a los presentes sobre cómo utilizar los instrumentos de medición y especificó cuáles son los pasos necesarios para determinar el análisis de agua una vez los líderes estén en el campo junto a los demás voluntarios.

    "Participé el año pasado y regreso este año como líder porque es el mejor ejemplo para educar a los niños ya que el proceso es bien dinámico", comentó Amarie Torres, voluntaria y maestra del municipio de Morovis.

    El taller de orientación se llevó a cabo en la sede de La Junta de Calidad Ambiental, entidad que se une a la celebración del Día de Monitoreo de Calidad de Agua junto al Departamento de Recursos Naturales y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

    El Día de Monitoreo de Calidad de Aguas, esfuerzo que busca concienciar a la población puertorriqueña sobre la importancia de preservar este importante recurso, se llevará a cabo el próximo sábado 1 de abril.

    "De esta manera podemos tener más información de nuestros cuerpos de agua y al mismo tiempo adiestrar a la población para que se conviertan en ciudadanos científicos", puntualizó la directora ejecutiva del programa.

    El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario. El Estuario de la Bahía de San Juan, el punto de encuentro de las aguas dulces con las aguas saladas, comprende ocho municipios del área metropolitana, con las cuencas de los ríos hasta la costa que se extiende desde Toa Baja hasta Loíza. Además de su inmenso valor ecológico, el ecosistema es fundamental para el desarrollo económico y la seguridad alimentaria, pues por éste entran los alimentos en embarcaciones y aquí se lleva a cabo gran parte de la actividad comercial del País. El Día de Monitoreo de Calidad de Aguas es el único evento que la entidad coordina a nivel de todo Puerto Rico.

     

     

  • Mira el nuevo video clip y únete a la concienciación

    martes 20 de diciembre de 2016

    Porque la participación ciudadana es clave para mantener nuestras aguas libres de basura, te invitamos a ver y compartir este breve videoclip para levantar conciencia sobre los desperdicios que se dejan a diario en la cuenca estuarina.

    Cada día se lanzan a nuestros ríos, quebradas, lagunas y playas decenas de libras de desechos que deterioran la calidad de los ecosistemas que comprenden el Estuario de la Bahía de San Juan, un importante eje de actividad económica, recreativa y social.

    En 16 actividades de limpieza en la cuenca, hemos recogido poco mas de 1.5 toneladas de desechos. Más de 500 voluntarios han sido parte del esfuerzo de limpieza que ha evitado que más de 390 libras de desperdicios entren en las alcantarillas que drenan en la reserva natural de la Laguna del Condado.

    Te invitamos a unirte como voluntario y pasar la voz de que todos podemos ser parte de la solución.

     

  • Nuevos voluntarios para medir la calidad del agua

    jueves 16 de febrero de 2017

    Veintitrés voluntarios participaron este jueves del Taller de Monitoreo de Calidad de Agua, una actividad que se celebra dos veces al año para el reclutamiento de nuevos voluntarios interesados en este importante proyecto del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan.

    “Ustedes son los ojos del Estuario. Su participación es importante porque nos permite medir la calidad de agua de la cuenca estuarina”, dijo a los presentes el biólogo ambiental Harold Manrique, coordinador del Programa de Monitoreos de Calidad de Agua con Voluntarios.

    Los participantes conocieron los equipos que se utilizan en la tarea de campo y recibieron un manual de procedimientos.

    El grupo fue seleccionado de 66 solicitantes que respondieron a la convocatoria. La mayoría eran estudiantes universitarios de ciencias.

    El Programa cuenta con varias iniciativas periódicas, fundamentales para identificar episodios de contaminación o mejoras en la calidad del agua de la cuenca estuarina.

    Cada mes se mide la calidad del agua en 25 estaciones que van desde la Bahía de San Juan, Río Piedras, Laguna Torrecillas, Cataño y Piñones. En este participan los voluntarios adiestrados. Dos veces al año se toman muestras que son analizadas por un laboratorio certificado por la Agencia federal de Protección Ambiental.

    Y cada semana, se toman muestras en cinco estaciones ubicadas alrededor de la Laguna del Condado. Los resultados de esta evaluación son informados a través de los canales del Programa en las redes sociales y en estuario.org. Estos resultados se dan a conocer también a través del izamiento de banderas, verde, amarilla y roja, según la calidad del agua, para beneficio de quienes practican allí deportes acuáticos. La bandera está ubicada en el Parque Jaime Benítez, del lado de la avenida Baldorioty de Castro.

    Actualmente hay más de 155 voluntarios registrados en el programa de monitoreos. Quienes participan de 40 horas contacto reciben un certificado.

  • Sobre 700 ciudadanos científicos participan en el Día de Monitoreo de Calidad de Agua

    Día de Monitoreo de Calidad de Agua

    El Programa del Estuario de la Bahía de San Juan (PEBSJ) celebró hoy uno de los eventos de ciencia ciudadana más importantes en el país, el Día de Monitoreo de Calidad de Agua de Puerto Rico. Sobre 700 voluntarios inscritos visitaron más de 100 estaciones en ríos, quebradas, lagos, lagunas, manantiales y playas en 40 municipios, para medir la salud de los cuerpos acuáticos.


    El PEBSJ, organización no gubernamental sin fines de lucro, coordina la actividad en la que voluntarios emplean equipos para pruebas colorimétricas: al mezclarse con la muestra de agua, generan un color que indica la concentración de parámetros como pH, oxígeno disuelto y turbidez. Otras pruebas de amonio, nitrato y nitrito se hacen a través de unas tirillas que igualmente cambian de color.


    Día de Monitoreo de Calidad de Agua 2016La movilización contribuye a crear una base de datos sobre el estado de las aguas, con el fin de educar a la población para que conserve el recurso.
    “Mediante este evento estamos invitando a las personas a que conozcan los cuerpos de agua de su comunidad como un primer paso para identificar problemas potenciales y mejorar la calidad del ecosistema en los ríos, quebradas, lagos, lagunas y playas de la Isla”, dijo el doctor Javier Laureano, director ejecutivo del PEBSJ. “Se trata también de un esfuerzo educativo que democratiza la ciencia en tanto da acceso a las personas al método científico para generar conocimiento sobre su entorno”.

    Con el fin de ampliar el carácter educativo del Día de Monitoreo, el PEBSJ llevó a cabo un viaje en bote con miembros de la prensa, voluntarios, el doctor Laureano y Gladys Rivera, gerente de participación ciudadana del PEBSJ y coordinadora del evento. Navegaron hasta el centro de la Bahía de San Juan para tomar muestras de agua.

    Además, a diferencia de años anteriores, cuando solo participaban grupos previamente inscritos, este año hubo estaciones adicionales para todo ciudadano que pudiera llegar sin reservación previa a la Reserva Marina de Isla Verde, el Balneario de Rincón, la Quebrada Oro en Mayagüez, El Portal de El Yunque y La Piedra Escrita de Jayuya.

    El PEBSJ también comenzó un proyecto piloto con dos métodos nuevos de bactereología, para detectar Escherichia coli, que indica la presencia de aguas sanitarias y desperdicios de animales. Jim Ferretti, representante de la Región 2 de la Agencia de Protección Ambiental, llevó a cabo una presentación sobre este proyecto ante un grupo de voluntarios, en el centro de visitantes del PEBSJ, en la calle San Francisco #265, Viejo San Juan.


    Asímismo, El PEBSJ llevó a cabo un taller sobre cómo colectar e identificar macroinvertebrados, especies que sirven de indicador sobre la calidad de agua. Éste fue impartido por James Kurtenbach, representante de la Región 2 de la Agencia de Protección Ambiental, y Alex Rivera, de la misma entidad, en el río Piedras.
    Desde sus inicios hace 8 años, el Día de Monitoreo es una actividad medular del PEBSJ, en su esfuerzo por formar a ciudadanos científicos, y proteger las aguas estuarinas en particular y las de todo Puerto Rico en general.


    Como parte del proceso de preparación del evento, el PEBSJ llevó a cabo 4 sesiones de capacitación para 50 líderes en San Juan, Salinas, Utuado y Luquillo.
    El Día de Monitoreo de Calidad de Agua contó con el auspicio y la colaboración de la Agencia de Protección Ambiental y Crowley Maritime Corporation , y la colaboración de la Junta de Calidad Ambiental, la organización Arrecifes Pro-Ciudad, la Fundación Surfrider Rincón, los estudiantes subgraduados del Laboratorio de Ingeniería Ambiental, el Departamento de Ingeniería Civil y Agrimensura de la UPR en Mayagüez, la Patrulla Aérea Civil de Añasco, el grupo EcoWarriors de la Escuela Josefina León Zayas de Jayuya y el US Forest Service.


    El PEBSJ estará evaluando los resultados recopilados, y los consolidará con una gran base de datos que se comparte con la organización mundial World Water Monitoring Challenge, que moviliza a cientos de miles de voluntarios alrededor del mundo en eventos similares.

  • Un delicado equilibrio de nombre duna

    Por Jorge Bauzá-Ortega

    Director Científico del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan

    Sin duna no hay playa

    No es casualidad que 4.2 millones de turistas escojan a Puerto Rico como su destino turístico.  Nuestras playas son su atractivo pincipal. Para nosotros residentes son recreación y esparcimiento todo el año, a bajo costo, en familia o con buenas amistades. Son la playas las que nos distinguen como isleños. Pero muchas de estas playas desaparecen por falta de arena, por falta de dunas.

    La dunas son esas acumulaciones o montañitas de arena que se forman detrás de la playa- hacia tierra firme. En ocasiones estan cubiertas de vegetación – que es muy bueno - y en otras ocasiones las vemos peladitas, solo pura arena de arriba a abajo. Estas son muy dinámicas, es decir, se mueven o migran a merced del viento y de las olas. Pero para entender la duna y su dinámica, tenemos primero que hablar de las zona que forman una playa. Veamos. La zona donde rompe la ola, le llamamos la rompiente, donde la ola sube y baja le llamamos el estrán.  El estrán es donde nos refrescamos los pies cuando no deseamos mojarnos de cuerpo completo, cuando solo deseamos andar y meditar en la playa. Y está la berma, o la parte seca de la playa, donde colocamos las sillas de playa, la neverita o jugamos “frisbee” o “volleyball”. Entonces, detrás de la berma están las dunas.

    Lo interesantes es que la arena se mueve de una de estas zonas hacia la otra, por la acción del viento y del mar, y luego regresa, para comenzar nuevamente un ciclo. A esto le llamamos la dinámica de una playa y viene ocuriendo hace más de 10,000 años, desde que la playas son playas. El problema está cuando interrumpimos esta delicada dinámica, cuando desbalanceamos el equilibrio. Por ejemplo, cuando extraemos la arena de la duna - sin cuidado y estudio - para la construcción de edificios, urbanizaciones, carreteras, condos y hoteles. En este caso estamos retirando el “dinero de la cuenta” sin depósito después. El resultado: erosión costera, desaparación de la playa y de sus encantos. Esto ya ocurrió y ocurre en Isla Verde, en Ocean Park, en Isabela y en Loíza por mencionar algunas de tantas zonas costeras. Y de hecho, ¡le toma a la naturaleza miles si no millones de años en crear, procesar y depositar un grano de arena!

    Otra gran amenaza a las dunas es la construcción de estructuras en la costa, mal planificadas, por supuesto. Por ejemplo, la construcción de espolones en la costa. Estas son las estructuras que salen perpendicular a la costa para disipar la energía del mar y supuestamente proteger vida y propiedad. En este caso, los espolones interrunpen el tránsito de la arena de una zona de la playa a la otra, ocasionando un desbalance; la arena llegará o tal vez no llegará. El resultado, erosión y desaparición de la playa a un lado del espolón. Y a estas amenazas se le suman el uso de vehículos campo traviesa, la construcción de represas en los ríos que estrangulan el aporte de arena de la cuenca, la deforestación de la vegetación costera, la basura marina, el tránsito peatonal, las descargas de aguas pluviales-sanitarias y la combinación de las anteriores.

    Las dunas nos protegen, gratis, día y noche. Y es que las dunas son barreras naturales en los momentos turbulentos del mar. Es decir, amortiguan las olas producto de las tormentas invernales y tropicales. Y evitan las inundaciones costeras que tanto nos asustan. Estas sí salvan vida y propiedad. Más hoy día, cuando experimentamos un ascenso en el nivel del mar producto del calentamiento global, donde la ola cada día llegará más arriba, al balcón de la casa, a la carretera, a la escuela, y quien sabe si hasta la propia pista de nuestro aeropuerto internacional. Pero esto es tema de otro artículo.

    Además de barrera natural, las dunas son ricos ecosistemas costeros. Albergan plantas únicas en su clase y criaturas del litoral como el cangrejo ermitaño. Pero más aún, reciben la visita de las tortugas marinas - como el tinglar - para depositar sus huevos y preservar su especie. La triste realidad es que Puerto Rico pierde sus dunas y playas. Se ha observado la pérdida de hasta 15 pies del ancho de una playa en solo una vuelta al sol -en solo un año. Y este problema se complica por la falta de protección de la dunas.

    Tenemos la responsabilidad de actuar. Por tal razón, el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan organiza e implementa proyectos de restauración y creacción de dunas en diferentes puntos del litoral metropolitano. Estos proyectos consisten en la colocación de sistemas para retener la arena y en la siembra de vegetación costera. La vegetación costera como el bejuco de playa (Ipomea), la uva playera (Coccoloba uvifera) y la yerba de sal (Spartina) hacen crecer las dunas y las estabilizan. Estos esfuerzos se realizan con la comunidad, que se convierten en ciudadanos científicos y aportan con su compromiso, dedicación y tiempo. Ellos son los verdaderos héroes de la restauración… el equilibrio necesario.

    (febrero 2017)

  • Voluntarios se adiestran como portavoces del Programa del Estuario

    miércoles 22 de febrero de 2017

    Ocho voluntarios se adiestraron este miércoles como portavoces del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan. En esa tarea, los nuevos rostros estuarinos asistirán como orientadores en las mesas informativas que el Programa lleva alrededor de la Isla y ofrecerán apoyo al equipo de trabajo en la atención y seguimiento a otros voluntarios y visitantes.

    Durante más de una hora, los participantes conocieron acerca del programa y sus iniciativas para la restauración y conservación de la cuenca hidrográfica del estuario, que se extiende por ocho municipios: San Juan, Guaynabo, Bayamón, Loíza, Toa Baja, Carolina, Cataño y Trujillo Alto.

    "Me interesó ser voluntario porque quiero involucrarme en actividades que sirvan para el desarrollo y la restauración de nuestros ecosistemas", dijo Alejandro, uno de los voluntarios, estudiante de biología en la Universidad de Puerto Rico en Cayey.

    El taller, efectuado en el Centro del Estuario en el Viejo San Juan, estuvo a cargo de la gerente de Participación Ciudadana, Gladys Rivera, quien explicó la importancia del Estuario de la Bahía de San Juan para el ambiente, la economía y la salud pública. Por ejemplo, acentuó que la cuenca hidrográfica cuenta con el 33% del total de mangles de Puerto Rico, tiene más de 300 especies de plantas de humedal y alberga más de 160 especies de aves y más de 120 especies de peces.

    Además, por la bahía de San Juan entra más de 80% de los alimentos y productos que consume el país y más de 1.2 millones de turistas que llegan en crucero cada año. “¿Qué pasaría si nuestra bahía se llena de sedimentos?”, preguntó Rivera al destacar el rol que tiene el Programa del Estuario en procurar la limpieza de las cuencas estuarinas aguas arriba.

    El estuario de la bahía de San Juan es el único tropical dentro del Programa Nacional de Estuarios de Estados Unidos, creado por la Ley de Agua Limpia federal. El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario.

    Si interesas unirte como voluntario, accede a http://estuario.org/index.php/recursos/voluntarios2