Programa del Estuario de la Bahía de San Juan,

  • 3 cosas que debes saber sobre el Día de Monitoreo de Calidad de Agua en Puerto Rico

    27 de marzo de 2017

    Cada año el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan celebra el Día de Monitoreo de Calidad de Agua en Puerto Rico. Este año será el próximo sábado 1 de abril y se  llevará a cabo simultáneamente en varios municipios en la isla.

    A continuación te presentamos los puntos más importantes de la actividad:

    #1. Todavía estás a tiempo para participar

    La actividad comienza a partir de las 9:00 am y está abierta al público en general. Así que, de estar interesado en contribuir positivamente con el medio ambiente, busca el punto más cercano para unirte.

    Las inscripciones cierran ese día a las 12 del mediodía, cuando nuestros voluntarios se dirijan hacia los cuerpos de agua a comenzar la mejor parte del proceso. Los líderes estarán identificados con t-shirts alusivas al evento, así como también un afiche de la actividad.

    Para que la actividad logre su objetivo educativo, se incorporó un sinnúmero de eventos interactivos. Así, una vez te inscribas, uno de los voluntarios te ofrecerá información y también permitirá realizar una prueba de monitoreo explicando cada componente y la importancia de realizar el estudio.

    #2. Hay 10 estaciones abiertas al público

    San Juan
    - Embalse las Curías
    Liderada por la organización CECIA de la Universidad Interamericana Recinto Metro

    - Playa de Ocean Park
    Liderada por el Grupo Tortuguero 7 Quillas

    Loíza
    - Península de los Pescadores de Piñones
    Organización CECIA - Universidad Interamericana Recinto Metro

    Humacao
    - Muelle de Punta Santiago
    Liderado por la Universidad del Turabo

    Aguadilla
    - Pendiente de definirse la estación
    Coordina la Universidad Interamericana de Aguadilla

    Rincón
    - Balneario de Rincón
    Fundación Surfrider Rincón

    Lajas
    - Laguna Cartagena
    Liderado por la Universidad Interamericana de San Germán

    Ponce
    - La Guancha
    Liderado por el Ponce Health Sciences University

    Río Grande

    - En el Portal del Yunque, carretera PR-191
    Coordinado por National Park Services (Llegar al Portal y de allí le darán instrucciones)

    Jayuya

    - La Piedra Escrita
    Liderado por estudiantes y maestra de la Escuela Josefina Zayas León

    #3. Acumulas horas de contacto verde

    Su participación en este evento se integra al requisito del Departamento de Educación para que los estudiantes completen sus horas de contacto verde. Es necesario que se comunique al teléfono 787-725-8165 donde podrá confirmar su participación y beneficiarse de esta ventaja.

    Los maestros que deseen realizar una excursión para integrar a sus estudiantes en la plataforma de contacto verde, deberán escribir un correo electrónico a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. para solicitar espacio de visitas escolares.

  • Abren 10 estaciones al público para el Día de Monitoreo de Calidad de Agua

    27 de marzo de 2017

    Ya seas estudiante, maestro o ciudadano común, conocer el estado actual de nuestros cuerpos de agua en la Isla es un asunto que nos concierne a todos.

    Por tal razón el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, en conjunto con varias organizaciones comunitarias, escuelas públicas y privadas, así como universidades locales decidieron establecer sobre 10 estaciones abiertas al público en general, como parte del Día de Monitoreo de Calidad de Agua en Puerto Rico, sin la necesidad de realizar inscripción previa.

    "Esta actividad sirve para que los ciudadanos conozcan más y protejan los cuerpos de agua. La calidad de las aguas es un asunto que incide sobre la salud pública, la economía y el ambiente en Puerto Rico", expresó la directora ejecutiva del Programa del Estuario, Brenda Torres Barreto, acerca del evento que se llevará a cabo el próximo sábado 1 de abril.

    El evento comenzará a las 9:00 am en todas las estaciones abiertas al público. Las mismas estarán ubicadas en distintos puntos del País, abarcando todas las regiones ya sea en escenarios de playas, ríos, quebradas, lagunas y manantiales. A continuación el listado completo:

    -San Juan
    Embalse Las Curías
    Liderado por la organización CECIA de la Universidad Interamericana Recinto Metro

    Playa de Ocean Park
    Liderado por Grupo Tortuguero 7 Quillas

    -Loíza
    Península de los Pescadores de Piñones
    Liderado por la Organización CECIA - Universidad Interamericana Recinto Metro

    -Humacao
    Muelle de Punta Santiago en Humacao
    Liderado por la Universidad del Turabo

    -Aguadilla
    Pendiente de definirse la estación
    Liderado por la Universidad Interamericana de Aguadilla

    -Rincón
    Balneario de Rincón
    Liderado por Fundación Surfrider Rincón

    -Lajas
    Laguna Cartagena
    Liderado por la Universidad Interamericana de San Germán

    -Ponce
    La Guancha
    Liderado por Ponce Health Sciences University

    -Río Grande
    Portal del Yunque, carretera PR-191
    National Park Services (Llegar al Portal y de allí le darán instrucciones)

    -Jayuya
    La Piedra Escrita
    Liderado por estudiantes y maestra de la Escuela Josefina Zayas León

  • Activo el Centro del Estuario

    jueves 2 de marzo de 2017

    El Centro del Estuario fue escenario de múltiples actividades de educación y participación ciudadana durante el mes de febrero.

    El pasado día 6, una veintena de ciudadanos participó del Encuentro de Líderes del Estuario, donde la directora ejecutiva del Programa del Estuario, Brenda Torres Barrero, presentó un nuevo mapa del ecosistema que muestra las zonas de vulnerabilidad dentro de un contexto social, económico y ambiental. Esta herramienta facilitará el desarrollo estratégico de las iniciativas del Programa.

    El grupo conformó el Comité Asesor Ciudadano (CAC) del Programa del Estuario, organismo ideado por el Programa Nacional de Estuarios para integrar a los ciudadanos a las acciones de restauración y enriquecer el plan de trabajo del Programa del Estuario con el conocimiento y experiencias que aporta la ciudadanía. El estuario de la bahía de San Juan es el único tropical dentro del Programa Nacional de Estuarios de Estados Unidos, creado por la Ley de Agua Limpia federal. El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario.

    La mayoría de los participantes, en respuestas a un cuestionario, destacaron la labor del Programa en la protección ambiental, particularmente de la calidad de las aguas estuarinas. Lo describieron como “importante y necesario para educarnos y aprender sobre la importancia de los sistemas estuarinos” y como un “programa necesario y vital para educar y concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de nuestros recursos naturales y su protección”.

    Contacto con el estuario

    El Centro del Estuario también recibió a seis participantes del Programa de Discapacidad Intelectual del Centro Transicional de Servicios, adscrito al Departamento de Salud en Bayamón.

    El grupo recibió una charla introductoria sobre el estuario y luego recorrieron partes del ecosistema en la zona del Viejo San Juan. Una de las actividades que más les cautivó fue la observación de aves. Con libros y binoculares en mano, los participantes mostraron entusiasmo cuando lograban identificar en los libros alguna especie de ave avistada en su recorrido.

    También llegaron hasta la comunidad La Perla, donde conocieron sobre microplásticos y los desperdicios que contaminan el mar.

    Estas actividades se sumaron a dos adiestramientos a grupos de voluntarios, uno dirigido a formar portavoces del Programa del Estuario y otro para nuevos participantes del monitoreo mensual de aguas. 

  • Aprenden para cuidar las dunas

    jueves 2 de marzo de 2017

    Todos los estudiantes de la escuela elemental en Piñones, Emiliano Figueroa, participaron este jueves de talleres interactivos sobre la importancia de las dunas y la siembra de "yerba de sal" (Spartina patens).

    Desde pre-kinder a sexto grado, los estudiantes se movieron como granitos de arenas impulsados por fuertes vientos marinos, como parte de las actividades participativas diseñadas para este taller por el gerente de educación del Programa del Estuario, Javier Cardona.

    También con arena, pega y crayones, los estudiantes crearon dibujos originales para ilustrar como la Spartina ayuda al desarrollo y estabilización de dunas.  Como parte de los ejercicios dirigidos a vincularlos con su entorno natural, exploraron la textura, forma y color de la arena de la costa de Piñones.

    Como anécdota, una empleada del comedor escolar, al ver las imágenes creadas por los estudiantes comentó que, cuando ella era niña, la larga costa de Piñones estaba protegida por grandes dunas. 

    Próximamente la comunidad escolar de la Emiliano Figueroa participará de un proyecto del Programa del Estuario para el desarrollo y restauración de dunas a través de la propagación y siembra de la planta nativa Spartina patens.

  • Celebrando las aves junto a la Fundación Pediátrica de Diabetes

     

    1 de junio de 2017



    El Programa del Estuario de la Bahía de San Juan se unió por segundo año consecutivo a la labor de la Fundación Pediátrica de Diabetes durante su campamento de verano para fomentar el cuidado y preservación de las aves endémicas y migratorias.

    Entre charlas y talleres interactivos, el programa organizó varias dinámicas ecológicas con los niños bajo el tema de "Nuestras Aves Endémicas comparten Sitios de Paradas". A través de estas actividades, los jóvenes aprendieron sobre la importancia de conservar los ecosistemas en lo alto de la cuenca del estuario, para así poder proteger las aves endémicas y migratorias. Al mismo tiempo tuvieron la oportunidad de conocer más sobre los humedales cercanos a la costa, donde los ríos conectan con el mar, con el propósito de que entendieran su valor ecológico.


    "Estamos muy contentos y comprometidos con la Fundación Pediátrica de Diabetes que por segundo año nos invita a participar de actividades educativas para llevar el mensaje de conservación de nuestro Estuario, sus bosques y su conexión natural con el mar, también de poder celebrar en el mes de mayo las aves endémicas con la colaboración de Birds Caribbean y su Festival de Aves Endémicas", expresó la directora ejecutiva del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, Brenda Torres.


    El Festival de Aves Endémicas del Caribe ocurre todos los años en los meses de abril y mayo, y luego en el mes de octubre se celebra la llegada de las aves migratorias a nuestra Isla.

  • Ciudadanos censan aves para identificar cambios ambientales

    sábado 14 de enero de 2017

    Elimelec Quintana Díaz, de 13 años de edad, madrugó este sábado para conocer algunas de las especies de aves endémicas y migratorias que habitan en la Reserva Estuarina de la Laguna de Condado y ayudar como voluntario del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan a identificar indicadores de cambios ambientales en uno de los ecosistemas de más riqueza en la región.

    El joven estudiante de la escuela Juan B. Miranda, de Guaynabo, fue junto a su madre, Eileen Díaz, parte de una treintena de ciudadanos que participó del Censo de Aves Navideño Gamaliel Pagán Hernández, que también tuvo lugar en el Bosque Estatal de Piñones y en el lago Las Curías en Cupey.

    “El Censo anual nos provee información valiosa para el desarrollo de proyectos para la conservación y restauración de ecosistemas de alto valor para las aves y otras especies que habitan en el Estuario de la Bahía de San Juan”, indicó la directora ejecutiva del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, Brenda Torres Barreto. “Los datos continuos que producen estas observaciones nos permiten además utilizar los patrones poblacionales de las aves como bio-indicadores de cambios ambientales y nos ayudan a medir el éxito de los proyectos de restauración que realiza el Programa del Estuario”, añadió. 

    Debido a que las aves son organismos susceptibles a cambios en las condiciones de los ecosistemas, su presencia en el Estuario sirve de indicador de la calidad de los humedales costeros, explicó Torres Barreto. Por medio de estos censos se han identificado hábitats importantes para especies vulnerables, entre ellos la Ciénaga Cucharillas, el Caño Martín Peña y el Bosque Estatal de Piñones.

    Casi el 50% de las especies de aves de Puerto Rico se encuentran en los ecosistemas relacionados al Estuario de la Bahía de San Juan, revelan los datos de esta iniciativa que el Programa del Estuario comenzó a realizar a mediados de la década de 1990.

    Durante el censo de este sábado, la participación de voluntarios permitió identificar una veintena de especies en cada uno de los tres puntos de observación. Los zumbadores y las reinitas fueron las predominantes en Condado, mientras que en Las Curías predominaron las reinitas, el mozambique y el ruiseñor. En Piñones, los protagonistas fueron de la familia de playeros.

    Las observaciones de este año arrojaron datos similares a los años previos, indicó Laura Fidalgo, investigadora de flora y fauna del Programa del Estuario y coordinadora de la actividad. Destacó, no obstante, que esta vez hubo menos abundancia de aves y menos especies migratorias, lo que puede deberse a las condiciones húmedas y al clima lluvioso que ha prevalecido estos últimos dos meses.

    “El Censo Navideño es abierto al público con el propósito de obtener apoyo por parte de los ciudadanos a la vez que los educamos sobre su entorno natural y los hacemos parte del proceso de restauración de estos ecosistemas urbanos”, dijo Torres Barreto.

    Para Elimelec, la experiencia “fue espectacular. He aprendido mucho… (sobre) las aves migratorias y las aves endémicas”.

    La actividad continuará el sábado 21 de enero en la Fundación Luis Muñoz Marín, en Trujillo Alto. Las personas interesadas en obtener detalles sobre la próxima actividad, pueden llamar al (787) 725-8165.

    El Censo de Aves Navideño del Programa del Estuario lleva desde este año el nombre del abogado y defensor de las causas ambientales y sociales, Gamaliel Pagán Hernández, como tributo póstumo al trabajo que realizó por la protección de los recursos naturales y la justicia e inclusión social, explicó Torres Barreto.

    El estuario de la bahía de San Juan es el único tropical dentro del Programa Nacional de Estuarios de Estados Unidos, creado por la Ley de Agua Limpia federal. El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro (501c3) que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario.

    Mira aquí la reseña que El Nuevo Día hizo de la actividad: http://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/ambientalistasrealizancensoalasavesenelestuariodesanjuan-2281097/

  • Ciudadanos identifican 50 especies de aves en el Estuario

     

    31 de enero de 2017

    Lograron censar 50 especies, que sirven como indicadores  de cambios ambientales y las condiciones del valioso ecosistema estuarino. Durante un total de 14 horas, 37 voluntarios distribuidos en siete localidades identificaron 11 especies migratorias y 5 endémicas como parte del Censo de Aves Gamaliel Pagán Hernández convocado por el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan.

    El censo se llevó a cabo en la Laguna de Condado, el Parque Luis Muñoz Rivera, el Aljibe Las Curías en Cupey, el Bosque de Piñones en Loíza, la Laguna Blasina, el Parque Julia de Burgos en Carolina, y la Fundación Luis Muñoz Marín. Las cinco especies más observadas fueron la golondrina de cueva, paloma doméstica, tórtola aliblanca, mozambique y reinita común.

    La directora ejecutiva del Programa del Estuario, Brenda Torres Barreto, se expresó complacida con la gran acogida que tuvo el evento entre los voluntarios. “Mostraron mucho interés en participar de más actividades como esta y se identificó una gran diversidad de aves dentro del Estuario”, dijo.  

    “El Censo anual nos provee información valiosa para el desarrollo de proyectos para la conservación y restauración de ecosistemas de alto valor para las aves y otras especies que habitan en el Estuario de la Bahía de San Juan”, explicó la gerente ambiental. 

    Debido a que las aves son organismos susceptibles a cambios en las condiciones de los ecosistemas, su presencia en el Estuario sirve de indicador de la calidad de los humedales costeros. Por medio de estos censos se han identificado hábitats importantes para especies vulnerables, entre ellos la Ciénaga Las Cucharillas, el Caño Martín Peña y el Bosque Estatal de Piñones. 

    Casi el 50% de las especies de aves de Puerto Rico se encuentran en los ecosistemas relacionados al Estuario de la Bahía de San Juan, revelan los datos de esta iniciativa que el Programa del Estuario comenzó a realizar a mediados de la década de 1990.

    El Censo de Aves Navideño del Programa del Estuario lleva desde este año el nombre del abogado y defensor de las causas ambientales y sociales, Gamaliel Pagán Hernández, como tributo póstumo al trabajo que realizó por la protección de los recursos naturales y la justicia e inclusión social, explicó Torres Barreto.

    Mira los vídeos en Estuario TV, en la portada de estuario.org.

  • Ciudadanos se activaron para evaluar y cuidar sus cuerpos de agua

    sábado 1 de abril de 2017

    El 9vo. Día del Monitoreo de Calidad de Agua de Puerto Rico es ejemplo del poder de las alianzas entre sectores por la justicia ambiental.

    Más de 600 ciudadanos de toda la isla salieron este sábado a medir la calidad de los cuerpos de agua en sus vecindarios durante el noveno Día de Monitoreo de Calidad de Agua de Puerto Rico que organiza cada año el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan con el apoyo de la Junta de Calidad Ambiental (JCA).

    La actividad fue encabezada por la directora ejecutiva del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, Brenda Torres Barreto, y por la presidenta de la JCA, Tania Vázquez Rivera. Junto a ellas estuvo la directora de la División de Protección Ambiental del Caribe de la Agencia federal de Protección Ambiental, Carmen Guerrero, y el presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, Elí Díaz Atienza. Los ejecutivos tomaron muestras en la laguna Torrecillas en el Bosque Estatal de Piñones en Loíza.

    “Contamos con 70 grupos a cargo de 160 puntos de monitoreo en los que esperamos la visita de más de mil personas de toda la Isla. Esta movilización hace que hoy sea un día de acción y de esperanza para los que trabajamos por el ambiente y por la justicia ambiental porque nos muestran que es mucha la gente consciente y dispuesta a trabajar para mejorar nuestro entorno”, expresó Torres Barreto.

    El propósito de la actividad es concienciar sobre la importancia de conservar los cuerpos de agua, imprescindibles para la vida. Durante este evento, voluntarios emplean instrumentos para tomar muestras en ríos, quebradas, lagunas, manantiales y playas para que permiten medir la calidad de sus aguas. Como parte de su apoyo a la iniciativa, la JCA proveyó materiales y coordinación de grupos.

    "El agua, sin duda, es un elemento esencial para todos los seres vivos y su bienestar. Precisamente en la Junta de Calidad Ambiental siempre velamos por la preservación, buen uso y conservación de este elemento que ha sido amenazado por distintos factores. Una vez más, nos unimos a este esfuerzo interagencial para educar y crear conciencia para mantenerla limpia y accesible. Continuaremos, como hemos hecho, colaborando en gestiones que redunden en el mejor cuidado de este importante elemento", puntualizó la presidenta de la JCA, la licenciada Tania Vázquez Rivera. 

    Este año, la actividad cobra particular relevancia tras la culminación del Proyecto de Identificación de Descargas Ilegales en la Cuenca del Estuario. A raíz de la evaluación en la Cuenca se identificaron 980 descargas en 113 millas de cuerpos de agua en el Estuario de la Bahía de San Juan. De esas descargas, 158 (el 16 %) dieron positivos a efluentes sanitarios. Treinta y cinco de esas depositaban más de un galón por segundo de descargas sanitarias en nuestra cuenca estuarina.

    Torres Barreto destacó que la calidad del agua en las cuencas es un asunto de salud pública y de justicia ambiental. “La presencia descargas sanitarias en zonas de pobre desarrollo económico y social es el resultado de infraestructuras deficientes o ausentes, de falta de planificación y a veces también de la poca información con la que cuenta la ciudadanía sobre el impacto que algunas de sus actividades tienen sobre el ambiente y su propia salud”, dijo. “Por eso creemos importante educar sobre cómo cada uno de los ciudadanos puede ser parte de la solución, modificando hábitos y tomando acción en el proceso de restauración de los cuerpos de agua que los rodean”, indicó la gerente ambiental.

    Añadió que las descargas graves fueron reportadas y corregidas de inmediato por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA). “La AAA ha sido muy diligente en ayudar a preservar la calidad de las aguas estuarinas”, dijo. Añadió que “este esfuerzo mostró que la acción conjunta puede lograr atención efectiva y mejoras significativas en la calidad de nuestros cuerpos de agua. Mediante la coordinación interagencial y la participación ciudadana es posible prevenir la contaminación a través de la detección e intervención de estas descargas”.

    Por su parte, la vicepresidenta de operaciones de la AAA, ingeniera Doriel Pagán, dijo, en representación del presidente ejecutivo de la AAA, Elí Díaz Atienza, que “tan pronto como la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados fue contactada para ser parte de este esfuerzo, dijimos presente y activamos a nuestro personal especializado para poder corregir esas descargas ilegales que tanto daño hacen al Estuario de la Bahía de San Juan.  Exhortamos a la ciudadanía a que reduzca la cantidad de agua que contaminamos y malgastamos para ayudar a proteger el medio ambiente y nuestros recursos naturales, teniendo siempre presente que el agua es un elemento esencial en el desarrollo sostenible”.

    Torres Barreto destacó que, en seguimiento a las conclusiones del proyecto sobre descargas ilegales, el Programa decidió ampliar la toma de muestras de e-coli en las estaciones de toda la Isla. Los equipos para estas pruebas fueron provistos por EPA que durante los pasados días también ofreció talleres para la identificación de microplásticos y macroinvertebrados. Estos son indicadores que permiten medir la salud de los cuerpos de agua.

    “El Día de Monitoreo de Calidad de Agua es uno de los eventos de ciencia ciudadana más importantes de Puerto Rico. Las actividades de este día contribuyen a crear una base de datos sobre el estado de las aguas del país, con el fin de educar a la población para que conserve este recurso vital para nuestra salud y desarrollo socioeconómico. Este año, la EPA contribuyó con 200 kits de monitoreo de patógenos de fácil uso y gracias al Programa del Estuario tendremos voluntarios adiestrados para utilizarlos que nos ayudarán a identificar los cuerpos de agua donde existe contaminación de bacterias fecales debido a descargas de aguas sanitarias. Conocer cuáles son los lugares contaminados con patógenos ayudará a las agencias ambientales locales y federales a dirigir y enfocar nuestros esfuerzos de cumplimiento ambiental y restauración ecológica gracias al apoyo de la ciudadanía”.

    Las muestras recopiladas en este evento anual son enviadas al EarthEco Water Challenge, un programa internacional que cada 22 de marzo (Día Mundial del Agua de las Naciones Unidas) que recopila datos obtenidos por 1.5 millones de personas en 142 países para medir la calidad de agua de casi 71 mil cuerpos de agua.

    El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan, el único tropical dentro del Programa Nacional de Estuarios de Estados Unidos, creado por la Ley de Agua Limpia federal. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario. Una vez al año, en ocasión del Día del Monitoreo, coordina un evento que se extiende a toda la Isla.

  • Contamos con nuevos líderes estuarinos apoderados

    viernes 13 de enero de 2017

    Ocho estudiantes de Tasis Dorado son ahora nuevos líderes estuarinos tras completar cuatro días de aprendizaje sobre liderazgo y sobre las iniciativas de restauración que realiza el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan.

    “La perspectiva de los jóvenes y sus intereses es vital para el manejo apropiado de proyectos de restauración ante la amenaza del cambio climático. Los estudiantes de intermedia y superior de hoy, serán los próximos administradores de proyectos ambientales en momentos en los cuales se proyecta una pérdida de litoral costero de gran escala para Puerto Rico”, explicó la directora ejecutiva del Programa del Estuario, Brenda Torres Barreto, sobre propósito del piloto Apoderamiento al Líder Estuarino que arrancó con el grupo de Tasis.

    Los estudiantes iniciaron la jornada de cuatro días el martes, 10 de enero con la presentación de los objetivos de la iniciativa y una visita a la comunidad La Perla, donde conocieron a líderes del vecindario y sus proyectos de sustentabilidad comunitaria.  Además, el equipo del Programa del Estuario habló sobre la geomorfología de la playa y la costa como un hábitat para especies de aves.  Luego, en el Centro de Estuario, conocieron el trasfondo histórico del Programa y los recursos del estuario, así como el plan de manejo para su restauración. También conocieron sobre los principios del manejo de proyectos ambientales.

    Al día siguiente, el grupo se hizo cargo del monitoreo semanal de calidad de aguas en las cinco estaciones de la Laguna de Condado, hicieron el análisis de las muestras en el laboratorio que revelaron que el cuerpo de agua no cumplió con los estándares de calidad de agua.  En la tarde, los jóvenes conocieron sobre iniciativas para evitar contaminación de aguas por los desperdicios que arrojan los ciudadanos a las calles.  Esta información les proveyó las bases para evaluar las calles del Viejo San Juan y recoger uno de los desperdicios más comunes en estas, las colillas de cigarrillos.  En total los estudiantes recogieron 573 colillas en unos 700 metros de distancia.

    El jueves se trasladaron a la Playa Aviones, en Piñones, donde el Programa del Estuario lleva a cabo el proyecto de restauración de dunas y siembra de espartina, como medidas de mitigación a la erosión costera, producto del cambio climático.  Allí sembraron y realizaron el perfil de playas para el mes de enero, actividad mensual que permite recopilar datos para identificar cambios en la costa y en las corrientes. En la tarde, los jóvenes conocieron sobre el rescate de espacios baldíos y la importancia de la acción civil desde la comunidad.  El proyecto que visitaron fue Casa Taft, en Santurce, una iniciativa de urbanismo y desarrollo comunitario.

    “Para el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan fue un placer haber incorporado a los estudiantes de la escuela Tasis Dorado en una de nuestras semanas de intensa interacción con líderes comunitarios y proyectos de campo hacia la restauración del sistema del Estuario de la Bahía de San Juan”, indicó Torres Barreto.  

    El adiestramiento cerró el viernes, 13 de enero, con una presentación de los estudiantes sobre su experiencia de aprendizaje y su interés de unirse a las iniciativas del Programa. Como primer paso, decidieron tomar control sobre la estabilidad de dos de las iniciativas, perfil de playas y programa de monitoreo, a través de una actividad de levantamiento de fondos para la compra de materiales.

    El estuario de la bahía de San Juan es el único tropical dentro del Programa Nacional de Estuarios de Estados Unidos, creado por la Ley de Agua Limpia federal. El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro (501c3) que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario.

    Mira la reseña que hizo El Nuevo Día Educador: http://www.elnuevodia.com/noticias/ende/nota/nuevoslideres%C2%A0esturinos-2284423/

  • El Programa del Estuario llega al Corredor del Yaguazo

    lunes 30 de enero de 2017

    Con el objetivo de evaluar la condición de la Ciénaga Las Cucharillas del sistema del Estuario de la Bahía de San Juan a través de la gran labor del Corredor del Yaguazo, la directora ejecutiva del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, Brenda Torres Barreto, organizó un recorrido con el líder comunitario Pedro Carrión, gestor y director del Corredor del Yaguazo en Cataño el pasado 26 de enero de 2017.

    Torres Barreto estuvo acompañada del director científico del Programa, Dr. Jorge Bauzá; la gerente de Participación Ciudadana, Gladys Rivera; el gerente de Educación, Javier Cardona y el coordinador del proyecto de Monitoreo de Calidad de Agua, Harold Manrique.

    “Estas visitas nos permiten identificar áreas de colaboración entre entidades que trabajan para el bienestar de los ciudadanos desde distintas plataformas de acción civil, en este caso la comunitaria y ambiental. Unir esfuerzos de manera creativa y envolver a los ciudadanos es fundamental para la misión del Programa del Estuario”, expresó Torres Barreto. 

    El líder comunitario narró al equipo del Programa del Estuario los diversos retos que ha confrontado la comunidad de Juana Matos desde la década de 1970, cuando el gobierno contempló la construcción de un parque industrial en la ciénaga Las Cucharillas, recurso natural que fue rescatado por los vecinos. El plan gubernamental de entonces incluía la expropiación de los vecinos para reubicarlos en residenciales cercanos.

    Tras unas inundaciones en la zona, la comunidad se dedicó a dispersar semillas de mangle negro y blanco para restaurar el humedal. Luego, tuvieron también que rescatar el área que fue tomada como vertedero clandestino por residentes y elementos externos.

    El Corredor del Yaguazo tiene como objetivo desarrollar proyectos educativos y de investigación que ayuden a las personas a entender el funcionamiento de los sistemas naturales, su diversidad y cómo el hombre interactúa con los mismos, con el fin de lograr un cambio de actitudes que promueva la conservación de nuestros recursos naturales.

    Entre los primeros acuerdos alcanzados durante la visita, el Programa del Estuario proveerá equipo para el monitoreo de aguas en la ciénaga, mientras el Corredor del Yaguazo facilitará el acceso del equipo del Programa a la Laguna Secreta para sus investigaciones.

    Mira el video en Estuario TV, en la portada de estuario.org.

  • Estudiantes de la escuela Manuel Elzaburu hacen frente al cambio climático

    27 de marzo de 2017

    Por Pablo Antonio Venes y Janet Rodríguez                   

    Bajo la premisa de que la percepción que tienen los niños sobre los estragos que está dejando el cambio climático es distinta a la de un adulto, el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan llevó a cabo el proyecto educativo "Percepción de niños y niñas ante el cambio climático" con estudiantes de la escuela intermedia Manuel Elzaburu y Vizcarrondo, de la comunidad Cantera de Santurce.

    “El proyecto proveyó oportunidades prácticas, tangibles, que permiten ganar conciencia para adaptarnos al cambio climático”, dijo la directora ejecutiva del Programa del Estuario, Brenda Torres Barreto, en la culminación del proyecto que consistió en una serie de actividades llevadas a cabo durante cinco días con sesiones de dos horas diarias.

    Una de esas actividades fue el taller "La fotografía como herramienta científica para documentar" que presentó el vínculo que existe entre las artes y las ciencias. Mediante el taller, 17 estudiantes utilizaron cámaras digitales provistas por el Programa del Estuario para documentar los daños que el cambio climático ha provocado a su alrededor.

    La fotografía como herramienta científica

    "La fotografía es una de las herramientas más valiosas que tenemos para mirar más en detalle los asuntos que nos preocupan a los seres humanos", expuso el gerente de educación del Programa del Estuario, Javier Cardona, quien coordinó el taller.

    Luego de haberle dictado un taller básico de fotografía, los jóvenes en su mayoría residentes cerca de la laguna Los Corozos y el Caño Martín Peña, salieron al patio escolar para poner en práctica lo aprendido en el salón y evidenciar la flora y fauna que les rodea.

    "Estos niños tienen muchas historias que contar y básicamente lo que estamos haciendo es dándole un taller básico de tecnología educativa. En el Programa del Estuario siempre hemos creído que son ellos (los niños y niñas) quienes pueden informarnos sobre los problemas que encuentran a nivel ambiental", comentó Cardona.

    Cardona cree firmemente que, con la fotografía, los estudiantes “pueden sentir que es posible contribuir al bienestar de su comunidad, documentando e identificando los problemas y las bellezas naturales que pocos conocen”.

    El taller concluyó con una pequeña exposición en los pasillos de la escuela intermedia Manuel Elzaburu y Vizcarrondo, donde se exhibieron las imágenes tomadas por los estudiantes.

    Como parte del proyecto, los estudiantes también rotularon varias alcantarillas dentro de la institución como ejercicio para reconocer que esas instalaciones deben ser protegidas para evitar que por ellas discurran contaminantes a los cuerpos de agua.

    Implementan proyecto novel de adaptación cambios climáticos

    La escuela intermedia Manuel Elzaburu y Vizcarrondo experimenta eventos que pueden empeorar con los cambios climáticos. En los predios de la escuela se acumula agua cada vez que llueve y se prevé que los eventos de lluvia incrementarán.

    Ante ese escenario, el Programa junto a la comunidad escolar crearon un jardín pluvial que ayudará al plantel a adaptarse a los eventos de lluvia y mitigar los efectos. El jardín utiliza “un sistema de canal francés, que consiste en colocar capas de gravilla que permiten que el agua percole y no se empoce”, explicó el director científico del Programa del Estuario, doctor Jorge Bauzá. “Este aspecto físico de ingeniería lo combinamos con el aspecto ecológico o biológico porque sembramos plantas nativas que están adaptadas a vivir cerca de los ríos”.

    El biólogo Walter Soler, presidente de la compañía de consultaría ambiental Ambienta Inc., trabajó en la construcción del jardín pluvial y destacó que este proyecto dará “un componente paisajista”, a la vez que incorpora plantas como “juncos de agua de los géneros cyperus, tenemos canas, tenemos talías, tenemos sagitarias y algunos icacos para algunas áreas más altas del jardín”.

    El proyecto piloto es trabajado en coordinación con los estudiantes y los maestros de la escuela. Bauzá añadió que el mismo se convierte en un laboratorio y un ambiente de aprendizaje para los estudiantes.

    Apuestan por el voluntariado y el contacto verde

    Este proyecto se suma a otras iniciativas de la escuela Manuel Elzaburu y Vizcarrondo que ofrece a los estudiantes la oportunidad de hacer voluntariado en un huerto escolar abonado con composta. Así cumplen con las 40 horas combinadas de labor comunitaria y el programa de Contacto Verde.

    “Es divertido pues podrías tener tu alimento”, dijo Shadriana, de séptimo grado.

  • Estudiantes internacionales recorren la cuenca hidrográfica del Estuario

    lunes 20 de marzo de 2011

    Estudiantes internacionales tuvieron acceso a los diversos cuerpos de agua que componen la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan.

    A través de este recorrido educativo realizado el pasado viernes 17 de marzo, el grupo tuvo la oportunidad de conocer de primera mano la restauración de la quebrada Chiclana en Caimito, así como la remoción del invasivo helecho acuático "Salvinia molesta" en el Aljibe Las Curías, en Cupey.


    Luego los estudiantes se trasladaron al taponado caño Martín Peña, en La Península de Cantera.

    "El recorrido se extendió hasta llegar a la zona de Piñones. Ahí los y las estudiantes conocieron sobre los mangles nativos y lagunas salobres, además de nuestros proyectos de restauración de dunas costeras", expresó Javier Cardona, gerente de educación y quien lideró el nutrido grupo de estudiantes provenientes de Sur África, India, República Dominicana, Malasia, Indonesia, Perú y Estados Unidos.


    "El disfrute de la gastronomía afro puertorriqueña cerró con broche de oro todo un día de aprendizaje internacional a favor del medioambiente y la calidad de las aguas del diverso Estuario de la Bahía de San Juan", añadió Cardona acerca del recorrido que también contó con la asistencia de residentes locales.

    El encuentro internacional surgió gracias a una colaboración entre la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto de Bayamón; Northampton Community College, de Pensilvania y el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan.

  • Estudiantes salen del salón para crear dunas

    13 de abril de 2017

    Cerca de 40 estudiantes y maestros de la escuela elemental Emiliano Figueroa del municipio de Loíza salieron de sus salones para convertirse en los protagonistas de un proyecto que busca restaurar las dunas en la costa norte de la isla.

    El proyecto ideado por el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, consistió en la siembra de la yerba de sal, conocida comúnmente como planta de spartina, para promover la construcción de dunas en zonas que han sido afectadas por la erosión costera, específicamente en la Playa Aviones.

    "Queremos estabilizar las costas y no lo podemos hacer solos, así que una de las mejores ayudas que podemos recibir es la de los estudiantes y maestros que residen cerca de las costas", comentó Brenda Torres Barreto, directora ejecutiva del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan. Agregó que la iniciativa logró integrar a los estudiantes con su entorno ambiental, para que así conozcan y comprendan los retos ambientales que les rodean.

    "Tenemos que lograr que la naturaleza tenga un refuerzo por parte de los ciudadanos. Se trata de permitir que las costas, sobre todo las dunas, se fortalezcan para continuar disfrutando de nuestras playas", añadió Torres Barreto acerca de participación ciudadana, fundamental para la labor que realiza el Programa del Estuario.

    El proyecto ambiental educativo fue coordinado por el director científico del Programa del Estuario, Jorge Bauzá, el gerente de educación, Javier Cardona, y Coral Avilés, interna de educación.

    El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro que diseña, implementa y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados en los ocho municipios metropolitanos que lo componen: Bayamón, Carolina, Cataño, Guaynabo, Loíza, San Juan, Toa Baja y Trujillo Alto.

  • Las mareas donde se une el río con el mar

    12 de abril de 2017

    Por Harold Manrique-Hernández

    Coordinador del Programa de Monitoreo de Calidad de Agua con Voluntarios

    La palabra estuario toma origen del latín “aestuarium” que significa marea, hervor, pantano o apertura influenciada por la marea. La definición demuestra como la marea es unos de los componentes principales que definen las características de los ecosistemas estuarinos.

    Históricamente las mareas pasaron a ser parte de la discusión pública cuando los españoles la utilizaron para definir la Zona Marítimo Terrestre (ZMT) en La Ley de Agua del 1866. Algunos conceptos de la ley se utilizan en la definición actual de la ZMT descrita por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico (DRNA): “la Zona Marítimo Terrestre significa el espacio de las costas de Puerto Rico que baña el mar en su flujo y reflujo, en donde son sensibles las mareas, y las mayores olas en los temporales en donde las mareas no son sensibles, e incluye los terrenos ganados al mar y las márgenes de los ríos hasta el sitio en que sean navegables o se hagan sensibles las mareas; y el término, sin condicionar, significa la zona marítimo terrestre de Puerto Rico”. Nótese las dos opciones: áreas donde son sensibles las mareas y áreas donde llegan las olas durante temporales. Su expresión se debe a que en Puerto Rico el cambio promedio en mareas es menor a medio metro. Por lo tanto, de no utilizarse la influencia del oleaje, la ZMT, que es una zona protegida y de dominio público, sería demasiado pequeña y estaría expuesta a amenazas como el desarrollo urbano.

    Según el DRNA, definimos mareas como: Elevación y descenso periódico del agua en los mares o en grandes lagos debidos a la atracción gravitacional de la Luna y el Sol. La luna ejerce una fuerza tan fuerte que puede influenciar masas de fluidos como los océanos. El sol también tiene un efecto; sin embargo, debido a su lejana distancia, la luna tiene el rol principal. La zona de nuestro planeta que esté de cara a la luna tendrá un efecto de marea alta, efecto que también ocurre en la zona posterior. Las zonas de la Tierra que no estén alineados a la luna tendrán marea baja. Existen zonas que puede tener los efectos de dos mareas altas, una cuando está en posición frontal a la luna y otra cuando está en el lado opuesto. Estas se conocen como mareas semi-diurnas. Mientras en otras zonas, la posición geográfica y topografía del mar les permitirá tener un solo cambio en marea diario (mareas diurnas). Ambas ocurren en Puerto Rico. En la zona norte de Puerto Rico tenemos una marea alta aproximadamente 12 horas mientras en el sur aproximadamente cada 24 horas.

    Los estuarios son ecosistemas donde se une el agua del río con el agua del mar. La intensidad de mezcla entre estos dos cuerpos de agua dependerá, entre otras cosas, de los cambios en la marea. Muchos estuarios están localizados en áreas usualmente cerradas, con cambios pronunciados en profundidad. Estas características aumentan o disminuyen significativamente los efectos de los cambios en mareas en los ecosistemas estuarinos. Por ejemplo, en un corredor estrecho, el efecto de la marea puede intensificarse debido al movimiento de un volumen de agua grande a través de un espacio pequeño. La marea alta creará un movimiento de agua salada hacia adentro del ecosistema estuarino, mientras lo contrario ocurrirá con la marea baja. El aporte de agua dulce dependerá principalmente de eventos de lluvia y su influencia sobre los ecosistemas ribereños que descargan en los estuarios. Los organismos que viven en el estuario tienen que estar especialmente adaptados a vivir en este ecosistema. Estos movimientos de agua salada a través de las mareas pueden causar cambios significativos y rápidos en salinidad, cambios que organismos no adaptados al ecosistema no podrían tolerar. 

    mareas1Laguna Torrecillas, localizada en la zona noreste de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan.

     

    Las fluctuaciones en salinidad y volumen de agua son estudiadas a través de instrumentación especializada. Las características periódicas de los cambios en mareas permiten observar patrones naturales y estudiar variables ambientales que pueden estar alterándolos. El Programa del Estuario de la Bahía de San Juan cuenta con la instrumentación especializada para estudiar cambios en el nivel del agua. Contamos con un instrumento para medir estos cambios, instalado en la Laguna Torrecillas. Esta laguna cuenta con las características principales para ser caracterizada como un área estuarina, la zona norte recibe las aguas marinas del océano Atlántico mientras que en el área sur encontramos los aportes de agua dulce a través de quebradas del municipio de Carolina, principalmente la Quebrada Blasina. Si bien el instrumento no fue desarrollado con la función principal de estudiar las mareas, sus medidas sobre el nivel de agua nos permiten observar la influencia de los cambios de marea en el nivel de agua. En el diagrama adjunto podemos observar los cambios en nivel de agua para la Laguna Torrecillas. Si nos enfocamos en un solo día podemos observar dos picos altos y dos bajos, estos dan por definición a una marea semi-diurna tal y como ocurre en el área norte de Puerto Rico. El instrumento también colecta datos de conductividad. La conductividad está relacionada a la cantidad de iones disueltos en el agua, por lo tanto, podemos relacionarla con salinidad. La salinidad promedio en los océanos es de 35 ppm (53.0 mS/cm en términos de conductividad). Se puede observar como las aguas de Torrecilla son estuarinas pues están por debajo de la salinidad promedio de los océanos durante todo el período de estudio. La gráfica muestra similitud en patrones de salinidad y cambios en nivel de agua. Esto es un ejemplo de la influencia que tienen las mareas en las propiedades físico-químicas del agua. En ocasiones las diferencias en patrones de salinidad y cambios en nivel de agua son significativas, lo cual representa eventos de precipitación que a su vez causan disminución en niveles de salinidad.

    mareas2 copia

    Datos diarios de nivel de agua (azul) y conductividad (amarillo) en la Laguna Torrecillas. Las líneas entrecortadas representan el período de un día. Los símbolos en la parte superior representan las fases de la luna. Los datos fueron recolectados entre mayo y junio del 2016. Los datos y el instrumento son manejados exclusivamente por el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan.

     

    Otro patrón interesante que se observa en la gráfica es el cambio repetitivo en nivel de agua cuando se analiza desde una escala mensual. Este patrón está influenciado por la luna, el sol y la tierra. Cuando los tres cuerpos celestes están alineados, la fuerza se intensifica creando una marea más alta, conocida como marea viva mientras que en los puntos opuestos se puede observar mareas más bajas de lo usual. Por lo tanto, este evento se lleva a cabo durante luna llena y nueva. Mientras que en las fases crecientes y menguantes, es decir cuando el sol y la luna están posicionados de manera perpendicular, podemos observar las mareas bajas más bajas. Puedes observar las fases de la luna en la parte de arriba de la gráfica y compararlas con los cambios en el nivel de agua.

    Los cambios en mareas son eventos complejos, existen muchos factores no mencionados en este artículo que también tienen efectos significativos en ellas. Los ecosistemas estuarinos toman sus características principales de las mareas. Sin embargo, debido a que en Puerto Rico los cambios son pequeños, usualmente las mareas no son tomadas en cuenta para la elaboración de estrategias de conservación y desarrollo. Es importante tenerlas presentes a la hora de educar al público sobre los componentes, problemas y acciones a llevar para la conservación y protección de nuestros estuarios.

  • Líderes ciudadanos listos para el Día de Monitoreo de Calidad de Agua

    miércoles 15 de marzo de 2017

    Líderes y voluntarios del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan fueron capacitados y recibieron los materiales de estudio necesarios como preámbulo al Día de Monitoreo de Calidad de Agua, evento que permite a la ciudadanía conocer el estado de las aguas de playas, lagos, ríos y quebradas alrededor de toda la isla.

    "Este tipo de esfuerzo se hace posible únicamente a través del apoyo de entidades de gobierno, municipio y sobre todo gracias a la labor de ustedes los líderes de nuestros voluntarios", expresó la directora ejecutiva del Programa del Estuario, Brenda Torres Barreto, durante el taller en el que participó una veintena de líderes.

    "El Día de Monitoreo de Calidad de Agua va más allá del área metropolitana. Vamos a tener sobre 150 puntos de estudio en ríos, quebradas, lagos, lagunas, manantiales y playas alrededor de toda la isla, para evaluar los niveles de pH, oxígeno disuelto y turbidez que contienen nuestros cuerpos de agua", añadió Torres Barreto.

    Precisamente, fue Harold Manrique, coordinador de monitoreo con voluntarios del Programa del Estuario, quien orientó a los presentes sobre cómo utilizar los instrumentos de medición y especificó cuáles son los pasos necesarios para determinar el análisis de agua una vez los líderes estén en el campo junto a los demás voluntarios.

    "Participé el año pasado y regreso este año como líder porque es el mejor ejemplo para educar a los niños ya que el proceso es bien dinámico", comentó Amarie Torres, voluntaria y maestra del municipio de Morovis.

    El taller de orientación se llevó a cabo en la sede de La Junta de Calidad Ambiental, entidad que se une a la celebración del Día de Monitoreo de Calidad de Agua junto al Departamento de Recursos Naturales y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

    El Día de Monitoreo de Calidad de Aguas, esfuerzo que busca concienciar a la población puertorriqueña sobre la importancia de preservar este importante recurso, se llevará a cabo el próximo sábado 1 de abril.

    "De esta manera podemos tener más información de nuestros cuerpos de agua y al mismo tiempo adiestrar a la población para que se conviertan en ciudadanos científicos", puntualizó la directora ejecutiva del programa.

    El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario. El Estuario de la Bahía de San Juan, el punto de encuentro de las aguas dulces con las aguas saladas, comprende ocho municipios del área metropolitana, con las cuencas de los ríos hasta la costa que se extiende desde Toa Baja hasta Loíza. Además de su inmenso valor ecológico, el ecosistema es fundamental para el desarrollo económico y la seguridad alimentaria, pues por éste entran los alimentos en embarcaciones y aquí se lleva a cabo gran parte de la actividad comercial del País. El Día de Monitoreo de Calidad de Aguas es el único evento que la entidad coordina a nivel de todo Puerto Rico.

     

     

  • Mira el nuevo video clip y únete a la concienciación

    martes 20 de diciembre de 2016

    Porque la participación ciudadana es clave para mantener nuestras aguas libres de basura, te invitamos a ver y compartir este breve videoclip para levantar conciencia sobre los desperdicios que se dejan a diario en la cuenca estuarina.

    Cada día se lanzan a nuestros ríos, quebradas, lagunas y playas decenas de libras de desechos que deterioran la calidad de los ecosistemas que comprenden el Estuario de la Bahía de San Juan, un importante eje de actividad económica, recreativa y social.

    En 16 actividades de limpieza en la cuenca, hemos recogido poco mas de 1.5 toneladas de desechos. Más de 500 voluntarios han sido parte del esfuerzo de limpieza que ha evitado que más de 390 libras de desperdicios entren en las alcantarillas que drenan en la reserva natural de la Laguna del Condado.

    Te invitamos a unirte como voluntario y pasar la voz de que todos podemos ser parte de la solución.

     

  • Nuevos voluntarios para medir la calidad del agua

    jueves 16 de febrero de 2017

    Veintitrés voluntarios participaron este jueves del Taller de Monitoreo de Calidad de Agua, una actividad que se celebra dos veces al año para el reclutamiento de nuevos voluntarios interesados en este importante proyecto del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan.

    “Ustedes son los ojos del Estuario. Su participación es importante porque nos permite medir la calidad de agua de la cuenca estuarina”, dijo a los presentes el biólogo ambiental Harold Manrique, coordinador del Programa de Monitoreos de Calidad de Agua con Voluntarios.

    Los participantes conocieron los equipos que se utilizan en la tarea de campo y recibieron un manual de procedimientos.

    El grupo fue seleccionado de 66 solicitantes que respondieron a la convocatoria. La mayoría eran estudiantes universitarios de ciencias.

    El Programa cuenta con varias iniciativas periódicas, fundamentales para identificar episodios de contaminación o mejoras en la calidad del agua de la cuenca estuarina.

    Cada mes se mide la calidad del agua en 25 estaciones que van desde la Bahía de San Juan, Río Piedras, Laguna Torrecillas, Cataño y Piñones. En este participan los voluntarios adiestrados. Dos veces al año se toman muestras que son analizadas por un laboratorio certificado por la Agencia federal de Protección Ambiental.

    Y cada semana, se toman muestras en cinco estaciones ubicadas alrededor de la Laguna del Condado. Los resultados de esta evaluación son informados a través de los canales del Programa en las redes sociales y en estuario.org. Estos resultados se dan a conocer también a través del izamiento de banderas, verde, amarilla y roja, según la calidad del agua, para beneficio de quienes practican allí deportes acuáticos. La bandera está ubicada en el Parque Jaime Benítez, del lado de la avenida Baldorioty de Castro.

    Actualmente hay más de 155 voluntarios registrados en el programa de monitoreos. Quienes participan de 40 horas contacto reciben un certificado.

  • Recuerda al Estuario cuando llenes tus planillas

    Al llenar tu planilla, puedes realizar una contribución para conservar el valioso ecosistema del Estuario de la Bahía de San Juan que se extiende a través de ocho municipios.

    La Ley Núm. 48 de 2009 incorporó un encasillado especial en las planillas para la “Aportación al Fondo Especial para el Estuario de la Bahía de San Juan”. Éste se encuentra, en las planillas en la línea 1 B de la Forma Única. 

    Con hasta $2 que aportes de tu reintegro, podemos proteger cientos de especies que se encuentran en peligro de extinción, como el tinglar y el manatí antillano. Además, cada aportación facilitaría la compra de equipos y desarrollar más actividades de educación para la ciudadanía científica. 

    El Programa del Estuario es una entidad sin fines de lucro que diseña, implanta y da seguimiento a acciones para mejorar la calidad de las aguas y ecosistemas asociados, dentro de la cuenca hidrográfica del Estuario de la Bahía de San Juan. Lo hace con la participación ciudadana y en alianza con los sectores público, privado, científico, académico y comunitario. 

    El Estuario de la Bahía de San Juan es el punto de encuentro de las aguas dulces con las aguas saladas, comprende ocho municipios del área metropolitana, con las cuencas de los ríos hasta la costa que se extiende desde Toa Baja hasta Loíza. 

    Además de su inmenso valor ecológico, el ecosistema es fundamental para el desarrollo económico y la seguridad alimentaria, pues por éste entran los alimentos de cientos de embarcaciones y aquí se lleva a cabo gran parte de la actividad comercial del País.

  • Sobre 700 ciudadanos científicos participan en el Día de Monitoreo de Calidad de Agua

    Día de Monitoreo de Calidad de Agua

    El Programa del Estuario de la Bahía de San Juan (PEBSJ) celebró hoy uno de los eventos de ciencia ciudadana más importantes en el país, el Día de Monitoreo de Calidad de Agua de Puerto Rico. Sobre 700 voluntarios inscritos visitaron más de 100 estaciones en ríos, quebradas, lagos, lagunas, manantiales y playas en 40 municipios, para medir la salud de los cuerpos acuáticos.


    El PEBSJ, organización no gubernamental sin fines de lucro, coordina la actividad en la que voluntarios emplean equipos para pruebas colorimétricas: al mezclarse con la muestra de agua, generan un color que indica la concentración de parámetros como pH, oxígeno disuelto y turbidez. Otras pruebas de amonio, nitrato y nitrito se hacen a través de unas tirillas que igualmente cambian de color.


    Día de Monitoreo de Calidad de Agua 2016La movilización contribuye a crear una base de datos sobre el estado de las aguas, con el fin de educar a la población para que conserve el recurso.
    “Mediante este evento estamos invitando a las personas a que conozcan los cuerpos de agua de su comunidad como un primer paso para identificar problemas potenciales y mejorar la calidad del ecosistema en los ríos, quebradas, lagos, lagunas y playas de la Isla”, dijo el doctor Javier Laureano, director ejecutivo del PEBSJ. “Se trata también de un esfuerzo educativo que democratiza la ciencia en tanto da acceso a las personas al método científico para generar conocimiento sobre su entorno”.

    Con el fin de ampliar el carácter educativo del Día de Monitoreo, el PEBSJ llevó a cabo un viaje en bote con miembros de la prensa, voluntarios, el doctor Laureano y Gladys Rivera, gerente de participación ciudadana del PEBSJ y coordinadora del evento. Navegaron hasta el centro de la Bahía de San Juan para tomar muestras de agua.

    Además, a diferencia de años anteriores, cuando solo participaban grupos previamente inscritos, este año hubo estaciones adicionales para todo ciudadano que pudiera llegar sin reservación previa a la Reserva Marina de Isla Verde, el Balneario de Rincón, la Quebrada Oro en Mayagüez, El Portal de El Yunque y La Piedra Escrita de Jayuya.

    El PEBSJ también comenzó un proyecto piloto con dos métodos nuevos de bactereología, para detectar Escherichia coli, que indica la presencia de aguas sanitarias y desperdicios de animales. Jim Ferretti, representante de la Región 2 de la Agencia de Protección Ambiental, llevó a cabo una presentación sobre este proyecto ante un grupo de voluntarios, en el centro de visitantes del PEBSJ, en la calle San Francisco #265, Viejo San Juan.


    Asímismo, El PEBSJ llevó a cabo un taller sobre cómo colectar e identificar macroinvertebrados, especies que sirven de indicador sobre la calidad de agua. Éste fue impartido por James Kurtenbach, representante de la Región 2 de la Agencia de Protección Ambiental, y Alex Rivera, de la misma entidad, en el río Piedras.
    Desde sus inicios hace 8 años, el Día de Monitoreo es una actividad medular del PEBSJ, en su esfuerzo por formar a ciudadanos científicos, y proteger las aguas estuarinas en particular y las de todo Puerto Rico en general.


    Como parte del proceso de preparación del evento, el PEBSJ llevó a cabo 4 sesiones de capacitación para 50 líderes en San Juan, Salinas, Utuado y Luquillo.
    El Día de Monitoreo de Calidad de Agua contó con el auspicio y la colaboración de la Agencia de Protección Ambiental y Crowley Maritime Corporation , y la colaboración de la Junta de Calidad Ambiental, la organización Arrecifes Pro-Ciudad, la Fundación Surfrider Rincón, los estudiantes subgraduados del Laboratorio de Ingeniería Ambiental, el Departamento de Ingeniería Civil y Agrimensura de la UPR en Mayagüez, la Patrulla Aérea Civil de Añasco, el grupo EcoWarriors de la Escuela Josefina León Zayas de Jayuya y el US Forest Service.


    El PEBSJ estará evaluando los resultados recopilados, y los consolidará con una gran base de datos que se comparte con la organización mundial World Water Monitoring Challenge, que moviliza a cientos de miles de voluntarios alrededor del mundo en eventos similares.

  • Un delicado equilibrio de nombre duna

    Por Jorge Bauzá-Ortega

    Director Científico del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan

    Sin duna no hay playa

    No es casualidad que 4.2 millones de turistas escojan a Puerto Rico como su destino turístico.  Nuestras playas son su atractivo pincipal. Para nosotros residentes son recreación y esparcimiento todo el año, a bajo costo, en familia o con buenas amistades. Son la playas las que nos distinguen como isleños. Pero muchas de estas playas desaparecen por falta de arena, por falta de dunas.

    La dunas son esas acumulaciones o montañitas de arena que se forman detrás de la playa- hacia tierra firme. En ocasiones estan cubiertas de vegetación – que es muy bueno - y en otras ocasiones las vemos peladitas, solo pura arena de arriba a abajo. Estas son muy dinámicas, es decir, se mueven o migran a merced del viento y de las olas. Pero para entender la duna y su dinámica, tenemos primero que hablar de las zona que forman una playa. Veamos. La zona donde rompe la ola, le llamamos la rompiente, donde la ola sube y baja le llamamos el estrán.  El estrán es donde nos refrescamos los pies cuando no deseamos mojarnos de cuerpo completo, cuando solo deseamos andar y meditar en la playa. Y está la berma, o la parte seca de la playa, donde colocamos las sillas de playa, la neverita o jugamos “frisbee” o “volleyball”. Entonces, detrás de la berma están las dunas.

    Lo interesantes es que la arena se mueve de una de estas zonas hacia la otra, por la acción del viento y del mar, y luego regresa, para comenzar nuevamente un ciclo. A esto le llamamos la dinámica de una playa y viene ocuriendo hace más de 10,000 años, desde que la playas son playas. El problema está cuando interrumpimos esta delicada dinámica, cuando desbalanceamos el equilibrio. Por ejemplo, cuando extraemos la arena de la duna - sin cuidado y estudio - para la construcción de edificios, urbanizaciones, carreteras, condos y hoteles. En este caso estamos retirando el “dinero de la cuenta” sin depósito después. El resultado: erosión costera, desaparación de la playa y de sus encantos. Esto ya ocurrió y ocurre en Isla Verde, en Ocean Park, en Isabela y en Loíza por mencionar algunas de tantas zonas costeras. Y de hecho, ¡le toma a la naturaleza miles si no millones de años en crear, procesar y depositar un grano de arena!

    Otra gran amenaza a las dunas es la construcción de estructuras en la costa, mal planificadas, por supuesto. Por ejemplo, la construcción de espolones en la costa. Estas son las estructuras que salen perpendicular a la costa para disipar la energía del mar y supuestamente proteger vida y propiedad. En este caso, los espolones interrunpen el tránsito de la arena de una zona de la playa a la otra, ocasionando un desbalance; la arena llegará o tal vez no llegará. El resultado, erosión y desaparición de la playa a un lado del espolón. Y a estas amenazas se le suman el uso de vehículos campo traviesa, la construcción de represas en los ríos que estrangulan el aporte de arena de la cuenca, la deforestación de la vegetación costera, la basura marina, el tránsito peatonal, las descargas de aguas pluviales-sanitarias y la combinación de las anteriores.

    Las dunas nos protegen, gratis, día y noche. Y es que las dunas son barreras naturales en los momentos turbulentos del mar. Es decir, amortiguan las olas producto de las tormentas invernales y tropicales. Y evitan las inundaciones costeras que tanto nos asustan. Estas sí salvan vida y propiedad. Más hoy día, cuando experimentamos un ascenso en el nivel del mar producto del calentamiento global, donde la ola cada día llegará más arriba, al balcón de la casa, a la carretera, a la escuela, y quien sabe si hasta la propia pista de nuestro aeropuerto internacional. Pero esto es tema de otro artículo.

    Además de barrera natural, las dunas son ricos ecosistemas costeros. Albergan plantas únicas en su clase y criaturas del litoral como el cangrejo ermitaño. Pero más aún, reciben la visita de las tortugas marinas - como el tinglar - para depositar sus huevos y preservar su especie. La triste realidad es que Puerto Rico pierde sus dunas y playas. Se ha observado la pérdida de hasta 15 pies del ancho de una playa en solo una vuelta al sol -en solo un año. Y este problema se complica por la falta de protección de la dunas.

    Tenemos la responsabilidad de actuar. Por tal razón, el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan organiza e implementa proyectos de restauración y creacción de dunas en diferentes puntos del litoral metropolitano. Estos proyectos consisten en la colocación de sistemas para retener la arena y en la siembra de vegetación costera. La vegetación costera como el bejuco de playa (Ipomea), la uva playera (Coccoloba uvifera) y la yerba de sal (Spartina) hacen crecer las dunas y las estabilizan. Estos esfuerzos se realizan con la comunidad, que se convierten en ciudadanos científicos y aportan con su compromiso, dedicación y tiempo. Ellos son los verdaderos héroes de la restauración… el equilibrio necesario.

    (febrero 2017)